Un puré de frutas casero que te servirá como mermelada en muchas de tus recetas.

 

 

300 gr de fresas frescas o congeladas

50 ml de agua

Endulzante al gusto (1 cdta de sacarina líquida, 30 gr de eritritol, puré de dátiles…)

Lava y corta las fresas.

Pon un cazo al fuego, agrega el agua y lleva a ebullición.

Añade las fresas, baja el fuego a menos de la mitad, muy bajito.

Tapa y deja cocinar hasta que reduzca, moviendo de vez en cuando.

Tritura con una batidora de mano para una textura lisa, o déjalo con trocitos si prefieres.

Cuanto más tiempo esté y a fuego más bajo, más sabroso quedará, pero con unos 15-20 minutos lo tienes listo.

Prueba el puré y endulza a tu gusto.

Para una textura más de mermelada, puedes agregar una hoja de gelatina hidratas cuando esté caliente, disolver bien y dejar enfriar. Luego lo remueves enérgicamente para romper la gelatina y tendrás una textura muy similar a la mermelada.

En lugar de gelatina, puedes agregar una chucharadita de chía y dejar que se hidrate con el puré. La textura pasada unas horas también será muy parecida a la mermelada.