Tarta de queso con el melocotón auténtico de la D.O. Calanda

Hoy os traemos una de las mejores tartas de queso saludables que podáis encontrar. No hará falta que le digáis a nadie que es light, porque ni lo notarán.

Para ello, utilizaremos la combinación del queso con con unos melocotones muy dulces, los melocotones auténticos de la D.O. Calanda. Están de temporada, y en contraste de sabores es de lo mejor.

Esta tarta es una mezcla entre la tarta de queso fresca, la gelatinosa que se cuaja en la nevera, y la New York cheese cake, que es la que se hace en el horno. Normalmente la tarta de queso lleva mucha más harina blanca, mucha grasa y azúcar, y esta es todo lo contrario, y además no tiene nada que envidiarle!

¡Poneos los delantales que empezamos!

INGREDIENTES

500 gr de queso en crema light
4 Cdas de harina de avena (40g)
2 cdas de postre de levadura
3 huevos
1 pizca de sal
Endulzante al gusto (nosotras usamos 3 cucharadas soperas de sacarina líquida)
ralladura de 1 limón
1 melocotón D.O. Calanda

PROCEDIMIENTO

En un recipiente ponemos el queso crema y lo trituramos para crearle un poco de aire. Batimos los huevos y los añadimos, mientras trituramos. Mezclamos la levadura con la harina de avena y la agregamos a la mezcla de queso y huevo, tamizándolo con un colador. Añadimos la sal, endulzante, y ralladura de limón. Mezclamos bien, podemos ayudarnos de la batidora.

Pelamos y troceamos pequeño un melocotón D.O. Calanda, lo añadimos a la mezcla y removemos con una cuchara de madera o espátula de silicona.

Vertemos todo en un molde apto para horno. Si es desmontable se puede poner dentro papel de hornear para que no se pegue; si es de silicona no se pegará nada.

Cocinamos en el horno a 180 grados unos 20 min. Sacamos, colocamos encima unas rodajas de melocotón y volvemos a llevar al horno 20 ó 30 minutos más. Debemos controlar de vez en cuando y si vemos que el melocotón se dora en exceso, podemos cubrirla con papel de aluminio para evitar que se tueste demasiado. De esa forma conseguiremos que la tarta siga cocinándose por dentro pero sin que quede oscura por arriba.

La tarta subirá y luego se bajará un poquito al enfriarse, es normal (porque apenaslleva harina).

Sacamos y dejamos enfriar. Una vez fría desmoldamos (no antes, para que no se rompa), y cubrimos con mermelada sin azúcar de melocotón, y un poquito de almendra picada (opcional).

¡Está riquísima! Tenéis que probarla! ¡No os imagináis lo buena que puede estar con tan pocos ingredientes y tan ligeros! Si tenéis invitados, es apuesta segura 😉



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