Cómo hacer mejores fotos de comida con el móvil

Buenas tardes,

como comentamos en el post del reto #ahoracocinastuFHM junto con Women’s Health, uno de los puntos a tener muy en cuenta era la calidad de la fotografía.

Muchas veces nos habéis preguntado con qué cámara hacemos las fotos que subimos a Instagram, pues simplemente el teléfono. Todas las fotos las hacemos con el móvil, incluso las de nuestro Ebook. Es la cámara que siempre tienes a mano, y que rápidamente puedes subir a las redes sociales sin cables y desde cualquie lugar; no importa si estás en la oficina, en el gimnasio o en  casa de tu suegra. En cuestión de minutos puedes compartir lo que estés comiendo con cientos de personas.

Porque la cultura foodie está a la orden del día, porque ya no es tan raro ver a alguien en un restaurante haciendo malabares para encontrar “el ángulo” perfecto de su comida. Porque actualmente la comida debe ser de lo más fotografiado del mundo, hasta mi padre a veces me manda la foto de su paella dominguera para darme envidia.
Por todo eso y para que tú también puedas hacer babear a tus amigos, hoy vamos a daros algunos consejos sobre cómo fotografiar la comida con el teléfono móvil. Son consejos basados en nuestra propia experiencia, que a nosotras nos habrían venido muy bien tenerlos cuando empezamos a compartir nuestros platos.

Vamos a verlos:

1. Centrar la atención en la  comida: es mejor que no haya elementos que distraigan la atención de lo que realmente estamos fotografiando. Por ello, es mejor no decorar las fotografías con marcos, ni elementos de colores que no tienen nada que ver con la comida, así como buscar una vajilla lisa que enfoque la atención en la comida y no en el dibujo de la vajilla.

2. Enfocar bien la comida: no os pongáis excesivamente cerca del plato (el móvil no enfoca de muy muy cerca), podéis tocar en la pantalla donde está la comida, así la cámara del teléfono sabe donde debe enfocar.

3. Fijaos en que el objetivo esté bien limpio, que no contenga polvo, restos de maquillaje o incluso de comida. A veces pasa que tocamos el movil después de haber tocado comida o el plato y lo manchamos sin querer.

4. Otro punto a tener en cuenta es la funda del móvil. Algunas hacen sombras sobre el objetivo o la foto sale con reflejos del color de la funda.

5. En las fotos de comida es recomendable no usar filtros, ninguno. La comida tiene sus colores y las mejores fotos son las que respetan esos colores originales. Nosotras nunca, nunca usamos filtros en las fotos de comida. Instagram tiene un controlador de contraste, iluminación… Podéis retocar un poco eso, pero os aconsejamos dejar los filtros para otro tipo de fotografías.

6. Buscar una buena luz, a ser posible natural (en las fotos de la cena es difícil, lo sabemos). Pero siempre podemos ayudarnos de lámparas o luces que nos ayuden a dar un aspecto más natural a la foto.
La luz es mejor llegue desde un lado, así evitamos sombras extrañas. Esta ayudará a potenciar la textura y colores de los alimentos.

7. Cuidar los elementos que puedan aparecer alrededor, prohibido que aparezcan manteles sucios, arrugados o cubiertos oxidados.
Queremos que nos tengan envidia (de la buena) por lo que hemos comido!

6. Busca el perfil bueno de la comida. Como las personas, la comida también tiene su lado bueno, juega con la perspectiva para encontrar la “cara” más bonita del plato.

8. No usar flash! Prohibido! Crea efectos terribles y colores antinaturales.

9. Podemos usar Apps para retocar algunos detalles como la luz, las sombras, etc. Incluso desde la misma App de Instagram se puede hacer. Recomendamos que intentéis que los colores y texturas sean en la foto lo más parecidos posibles a la realidad, tal y cómo era la comida en el momento de hacer la foto. Cuidado con el contraste o la saturación, no queremos que la lechuga parezca recién llegada de Marte.

10. Y, por último, haz varias fotos, luego eliges la mejor y borras las demás. Nos curamos en salud de fotos borrosas o que no nos gusten.

Aquí un ejemplo del desayuno que hemos subido hoy a Instagram, mismo desayuno, mismo teléfono móvil, cambiando la vajilla y el espacio cocina (luz artificial), comedor (luz natural),  la perspectiva y otros detalles que comentábamos arriba.
Juro que es exáctamente el mismo desayuno, que he cambiado de plato, no lo he hecho dos veces, ni se lo he dado al perro. Es sólo uno, que me lo he comido tras las fotos, un poco más manoseado de lo habitual 😛

FOTO MALA:

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FOTO BUENA:

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Vamos a analizar los errores de la primera foto:

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– Hemos utilizado el filtro “Valencia” de Instagram. Lo que hace la foto menos nitida y con un ligero tono marrón.
– La luz artificial de la cocina es excesivamente blanca y muy fuerte, lo que provoca reflejos molestos.
– El marco, además de distraer, reduce el tamaño de la foto, pues ocupa su espacio.
– Los colores de la vajilla quitan protagonismo a la comida.
– Hay muchas sombras porque la luz viene de arriba y la foto también está hecha desde arriba, por lo que nuestra propia sombra y la del teléfono se reflejan en la foto.

Como veis, es muy fácil mejorar nuestras fotografías con el móvil. No son necesarias cámaras reflex de 500€ ni grandes conocimientos de fotografía para poder hacer fotos más bonitas y que nuestros platos parezcan mucho más apetecibles.

Esperamos que os sean útiles y os hayan gustado. Ahora sólo hace falta poner todos estos consejos en práctica.

¿A que estais deseando tener un plato de comida delante?

Un beso a todos, hasta mañana!

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3 Comentarios sobre “Cómo hacer mejores fotos de comida con el móvil”

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